Dr. Jeff Brooks

Director general e inventor del balón gástrico Spatz

Qué le llevó a inventar este nuevo balón gástrico, sabiendo que estos balones ya existían hace más de veinte años?
Me gusta arreglar cosas y mejorarlas. Me di cuenta de las limitaciones que tenían los balones gástricos convencionales y me propuse encontrar una solución.

Y qué tiene de especial el Spatz3? ¿Cómo corrige estas limitaciones de las que ha hablado?
Vimos que los balones gástricos aguantan en el estómago un máximo de seis meses, lo cual no es suficiente para cambiar los hábitos alimenticios de una persona, que es el principal objetivo de Spatz. En segundo lugar, entre un 10 % y un 20 % de los pacientes tienen intolerancia a los balones gástricos. En tercer lugar, y más importante, hemos podido comprobar mediante los estudios realizados que los balones gástricos pierden su efectividad al cabo de tres o cuatro meses.

Cómo corrige Spatz3 estas limitaciones de las que ha hablado?
Quería diseñar un balón gástrico que fuese más resistente, de mayor calidad y que pudiera permanecer en el estómago del paciente durante más tiempo. Además, quería crear un balón ajustable con un tamaño y volumen que pudiesen adaptarse a las necesidades del paciente. Así que quería ayudar a esas personas que están entre el 10 % y el 20 % de pacientes desafortunados a los que había que extraer el balón debido a que tenían intolerancia; quería evitar que les extrajeran el balón demasiado pronto permitiendo reducir su tamaño en caso de necesidad. Para quienes necesitaban perder más peso, diseñamos el balón cuyo tamaño pudiera aumentarse.

Cómo puede Spatz3 cambiar la actitud de las personas hacia la comida?
He tenido el privilegio de tratar a más de mil pacientes con balones gástricos y de formar a cientos de médicos de todo el mundo. Esto nos llevó a la conclusión de que la pérdida de peso no es suficiente. Pensar como una persona con un estilo de vida saludable es un buen comienzo para cambiar de actitud. Hay que ser positivos y alejarnos de nuestros antiguos hábitos. El balón no solo proporciona el tiempo necesario, sino también las herramientas para avivar esos pensamientos positivos de cara al cambio de hábitos alimenticios. Nuestra estrategia es “Come, pero lleva un registro”. A esta estrategia la llamamos “Toma las riendas”.

Y cómo ayuda el balón a “tomar las riendas de la alimentación”?
El balón les recordará a los pacientes sus hábitos alimenticios. El objetivo es registrar las señales del cerebro, ¡y llevar la cuenta! Si llevas la cuenta, llevas las riendas. La idea es ser consciente de tu situación nutricional, tanto como lo eres de tu situación financiera.

Qué podría provocar que el tratamiento del balón no tuviera éxito?
La actitud del paciente es clave. Tienen que entender lo que hace el balón. El balón no hace que la gente pare de comer. Ocupa espacio y hace que la comida esté más tiempo en el estómago, además de recordarte continuamente cómo has comido la semana anterior, algo que no solemos tener en cuenta. El objetivo es conectar el cerebro con el estómago. Esto nos ayuda a concienciarnos en mayor medida.

Cuál es el perfil medio de un paciente que tiene éxito con un balón gástrico?
Los pacientes que fracasan continuamente en sus dietas y planes de ejercicio. Los pacientes con un IMC superior a 27 son aptos para un tratamiento de balón gástrico. Algunos países como Estados Unidos solo aceptan pacientes con un IMC superior a 30. Existen pacientes en los que es preferible una cirugía bariátrica. Su IMC suele ser muy superior a 40. Según mi experiencia personal, las personas que quieren cambiar sus hábitos alimenticios necesitan una gran motivación.

Muchas gracias por su tiempo, Dr. Brooks.