Preguntas frecuentes

Frequently Asked Questions

Una vez el balón está colocado en el cuerpo, la solución salina de la que está lleno ocupará aproximadamente un tercio de la cavidad estomacal. Esto provoca que se reduzca la cantidad de alimentos que el estómago puede contener. La presencia del balón también obstaculiza el vaciado del estómago, por lo que los alimentos permanecen en él durante más tiempo. En conjunto, estos efectos ayudan a que se consuma una menor cantidad de alimentos.

El balón gástrico Spatz3 presenta las siguientes ventajas:


1) Es ajustable, lo que significa que es dinámico y su volumen puede modificarse según lo necesite.


2) Está aprobado para tener un mayor tiempo de implantación que otros productos del mercado.
El Spatz3 es el primer balón que cuenta con estas dos ventajas. Si se deja un balón en el estómago durante un periodo más largo y no se cambia su volumen, es probable que no se pierda más peso. Un periodo de implantación más largo también le proporciona más tiempo para modificar su comportamiento, lo que a su vez permite alcanzar cambios de conducta más duraderos.

Se realiza una endoscopia estándar con sedación. Si no se detectan anomalías, el balón gástrico se introduce en el estómago por la boca una vez el paciente está bajo sedación. Cuando ya está en el estómago, el balón se llena con una solución salina estéril a través de un pequeño tubo de llenado unido al balón.


La colocación del balón y los procedimientos de ajuste duran aproximadamente 15 minutos. Después, se monitoriza a los pacientes durante más o menos una hora, tras lo cual se les da el alta.

El balón gástrico está diseñado para ayudar a las personas que deben perder 10 kilos o más, o a aquellos individuos con un IMC superior a 27 (en algunos países, la norma es un IMC superior a 30).


El Spatz3 también se puede utilizar con personas que no sean aptas o tengan miedo de someterse a una cirugía de pérdida de peso (cirugía bariátrica como el bypass gástrico, la gastrectomía vertical, la cirugía de ligadura, entre otras). El uso del balón puede ayudar a reducir el peso antes de cualquier cirugía, reduciendo así los riesgos asociados a los procedimientos quirúrgicos. El balón gástrico Spatz es la perfecta alternativa no invasiva a las cirugías bariátricas.

El balón gástrico Spatz puede permanecer en el estómago durante doce meses. (Fuera de Estados Unidos).


Mientras tenga el balón, su médico le recetará una pauta de medicación oral para reducir la acidez de estómago (esto puede disminuir la posibilidad de que se produzca irritación estomacal y de dañar el balón).

El médico colocará un líquido azul en el interior del balón, de modo que si este tiene una fuga el líquido azul saldrá y hará que la orina sea de color verde. Si esto ocurre, debe avisar a su médico de inmediato y programar una retirada temprana del balón.

Es de suma importancia entender que el balón gástrico es una herramienta de ayuda para perder peso y que debe emplearse junto con una dieta planificada, ejercicio y un programa de modificación de comportamiento. La cantidad de peso que pierda (y mantenga) dependerá del rigor con el que siga de la dieta y de los cambios a largo plazo que haya realizado en su estilo de vida. La media de peso perdido con el balón Spatz que se ha notificado va desde más o menos los 16 kg a los 25 kg.


Cabe decir que existe la posibilidad de que pierda muy poco peso o de que no pierda nada de peso mientras utiliza el balón. Como es obvio, su compromiso con sus cambios dietéticos y conductuales determinarán su éxito.


Por otro lado, también puede haber una pérdida de peso poco saludable y descontrolada, además de consecuencias negativas para la salud. Asegúrese de hablar con su médico sobre ello.

Es muy probable que la presencia del balón en el estómago provoque náuseas, vómitos o dolor abdominal de mayor o menor intensidad durante los días posteriores a su colocación. Su médico le recetará medicamentos para minimizar estos posibles efectos, no obstante, puede que permanezcan durante la primera semana.


Después de la primera semana y una vez haya empezado a comer con regularidad, los efectos secundarios estarán relacionados con las cantidades o los tipos de alimentos que ingiera. Puede experimentar hinchazón, eructos, dolor, náuseas, vómitos o ardor de estómago si tiene una alimentación incorrecta.

Tendrá molestias durante los primeros días posteriores al procedimiento. A partir de ese momento, el balón gástrico le puede causar cualquiera de los siguientes síntomas: sensación de saciedad, pesadez, hinchazón o absolutamente nada hasta que coma más de lo debido.

Para recuperarse del procedimiento, debe reposar al menos durante 3 o 4 días. Puede reanudar gradualmente su actividad normal antes o después de lo indicado dependiendo de la rapidez con la que su cuerpo se adapte al balón gástrico.

El programa de seguimiento «Own It» es fundamental para que el balón tenga éxito y para aprender nuevas habilidades relacionadas con el estilo de vida. Visitará a su médico varias veces a lo largo del año. Es muy importante que se reúna con su dietista/asesor en nutrición al menos una o dos veces al mes mientras tenga colocado el balón gástrico. Los pacientes que llevan un seguimiento regular tienen más probabilidades de lograr sus metas. Durante este tiempo, se evaluará su progreso y aprenderá valiosos principios de salud, nutrición y ejercicio que le proporcionarán una base para conseguir un éxito a largo plazo.

Cuando note que el balón pierde efectividad o la pérdida de peso disminuye, será el momento de aumentar el volumen de su balón. El efecto del balón gástrico disminuye en un periodo que oscila entre 2 y 4 meses. Normalmente, una vez pasados los 4 meses, puede optar a su primer ajuste del balón. Puede hacerse más de una vez y se realiza mediante un sencillo procedimiento de endoscopia de 15 minutos con sedación. El volumen del balón también puede reducirse en el caso de que produzca una intolerancia.

El balón gástrico Spatz3 se retira mediante un procedimiento de 15 minutos que resulta ser el mismo al de su colocación, es decir, a través de la boca y el esófago, vía endoscópica y bajo sedación.

Durante la primera semana del procedimiento, debe evitar realizar sus actividades rutinarias. Una vez su cuerpo se haya adaptado al balón, podrá continuar con su actividad normal. Es muy recomendable empezar a realizar ejercicio de forma regular, ya que aumentará las probabilidades de éxito.

Puede beber alcohol siempre y cuando lo ingiera en pequeñas cantidades (por ejemplo, dos vasos de vino a la semana). El consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar úlceras.

No tendrá tantas ganas de comer como antes. Comer en exceso mientras el balón gástrico está colocado puede causar síntomas como hinchazón eructos, náuseas, vómitos, ardor de estómago, calambres y, si esto continúa, puede impedir su pérdida de peso progrese y puede causar vómitos excesivos, deshidratación y, en última instancia, que estos síntomas lleguen a ser peligrosos.