Preguntas Frecuentes

El balón rellenado con suero fisiológico ocupa cerca de un tercio de la cavidad estomacal, lo que disminuye la cantidad de comida que puede albergar el estómago. La presencia del balón también interfiere sobre la sensación de saciedad porque la comida permanece durante más tiempo en el estómago. Juntos, estos efectos provocan una disminución del apetito y una sensación de plenitud ingiriendo menos cantidad de comida.
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El BAS tiene una serie de ventajas clave. 1) Es Ajustable, hecho que significa que el balón es dinámico y que puede ser ajustado y personalizado según las necesidades específicas de cada paciente. 2) Está aprobado para una implantación de 1 año. Ningún otro balón dispone de alguna de estas ventajas. Dejar un balón más tiempo en el estómago sin que podamos aumentar o disminuir su volumen no asegura una mayor pérdida de peso. Un período de implantación mayor proporciona más tiempo para que el paciente pueda aprender y consolidar los nuevos hábitos de comportamiento y alimentación.

Se hace a través de un proceso de endoscopia estándar con una ligera sedación. Si no se encuentra ninguna anomalía, se inserta en balón por vía oral en el estómago, todo bajo sedación. Una vez dentro del estómago, se rellena el balón con suero fisiológico a través de un pequeño tubo unido al dispositivo.
Las colocaciones del balón y los procedimientos de reajuste tienen una duración aproximada de 15-20 minutos. Después, los pacientes permanecen una hora en observación antes de poder ir a casa.

El balón intragástrico está diseñado para tratar la pérdida de peso en personas que presentan un sobrepeso de 10 kilos o más con un IMC >27. También está indicado para aquellas personas que no son candidatas a una cirugía de obesidad. El uso del balón puede ayudar, además, a perder peso antes de someterse a una cirugía, reduciendo así los riesgos asociados a ésta.

En la actualidad, el balón Spatz puede permanecer alojado en el estómago por un periodo de 6 meses. No obstante, se están realizando estudios clínicos con implantaciones de un año de duración en Europa.

Tu medico te indicará por cuánto tiempo podrás llevar el balón en el estómago.
Además, mientras tengas el balón, el doctor te podrá prescribir medicamentos para reducir la acidez estomacal (lo que reducirá la posibilidad de una irritación estomacal y posibles daños en el balón).

El diseño único del balón Spatz incluye un sistema de anclaje no quirúrgico que impediría que el balón migrase por el duodeno en el caso de deflación. Además, el balón deshinchado quedaría siempre al alcance del endoscopio para poder ser retirado sin necesidad de cirugía.

Es importante que entiendas que el balón intragástrico es una herramienta para ayudar a perder peso y siempre debe ir acompañada de una dieta, ejercicio y un programa de modificación de hábitos alimenticios. La cantidad de peso que pierdas y su mantenimiento dependerá de si sigues la dieta correctamente y tu adhesión al programa de cambio de estilo de vida. La media de pérdida de peso con los balones intragástricos es de 15 kilos durante un periodo de 6 meses.

Es bastante probable que la presencia del balón en el estómago provoque nauseas, vómitos o dolor abdominal de distintas intensidades durante los primeros días tras la colocación. Tu medico te prescribirá medicamentos para minimizar estos efectos, pero pueden persistir durante la primera semana.

Existe la posibilidad de que pierdas muy poco peso o nada mientras utilices el balón. Por supuesto, tu responsabilidad con la dieta y tus cambios de conducta determinarán el éxito del tratamiento.
También existe la posibilidad de padecer una descontrolada pérdida de peso que tenga consecuencias negativas sobre la salud. Asegúrate de hablar con tu medico acerca de esta posibilidad.

Sentirás cierto malestar durante los primeros días tras la colocación. Después, el balón intragástrico te proporcionará una constante sensación de saciedad

Debes calcular al menos 3 días de reposo para recuperarte tras la colocación del balón. Tu reincorporación a tus actividades diarias dependerá de la rapidez de tu cuerpo para adaptarse al balón.

El programa de seguimiento es muy importante para garantizar la eficacia del balón, así como el cambiar de hábitos. Deberás visitarte con tu medico, dietista o nutricionista al menos una vez al mes mientras lleves el balón. Durante este periodo tu progreso será evaluado y deberás además adoptar nuevos hábitos nutricionales que, combinados con el ejercicio físico, te permitirán mantener los resultados obtenidos en un futuro.

Es posible incrementar el volumen del balón cuando sientas que el balón está perdiendo su efecto (vuelvas a tener apetito) o cuando la pérdida de peso se estanque. El efecto del balón intragástrico disminuye tras los 2 o 3 meses de su colocación, por lo tanto, es cuando deberías esperar el primer reajuste. Se puede reajustar todas las veces que sea necesario mediante una simple endoscopia.
El volumen del balón también puede disminuirse en casos de intolerancia.

El balón Spatz se extrae de la misma forma que se coloca, vía oral y mediante una sencilla endoscopia que, para tu comodidad, se realiza bajo una ligera sedación.
El balón puede deshincharse utilizando el tubo de inflado o pinchando utilizando una aguja catéter. Cuando el dispositivo está deshinchado, simplemente agarrando el cierre azul se extrae el balón entero.

Durante la primera semana tras su colocación, es aconsejable que no realices sobreesfuerzos. Cuando tu cuerpo se haya acostumbrado al balón podras continuar con tus actividades habituales. Empezar a practicar ejercicio de forma regular está muy recomendado y mejorará los resultados.

Están permitidas pequeñas cantidades de alcohol.

No deberías comer tanto como estabas acostumbrado. Además, los alientos poco saludables o los dulces, no te sentarán bien. Comer excesivamente mientras se lleva el balón en el estómago puede resultar peligroso.